Café y trabajo, una pareja indivisible

No hay oficina en el mundo que no cuente con una cafetera. Y si por algún casual existe, seguro que sus empleados visitan asiduamente la cafetería más cercana. Y es que café y trabajo son una de esas parejas indivisibles.

El café estimula notoriamente el sistema nervioso central y beneficia la atención y memoria de los usuarios. Implica, entre otras cuestiones, la reducción de errores, manteniendo a los trabajadores en alerta y, por tanto, incrementando la productividad laboral.

Un reciente estudio de la plataforma Trabajando.com confirma que el 40% de los trabajadores necesita tomar un descanso e, imprescindible para ello, que este break sea acompañado por un café. Y es que es considerado positivamente por liberar el estrés acumulado, promover la integración entre los empleados y, como consecuencia, beneficiar el ambiente laboral.

Entre algunos datos que recoge esta investigación, un 29% afirma que es parte de su rutina diaria, de hecho, un 5% aproximadamente reconoce que consume más de cuatro tazas diarias, siendo el 57% los que aseguran tomar tan solo una por jornada laboral.

En cuanto a algunas de las preguntas que se efectuaron a las más de dos mil personas encuestadas, se cuestionó acerca de los horarios. En este sentido, la franja de 08:00 a 09:00 de la mañana se confirmó como horario punta con un 50% de los encuestados. Le sigue la horquilla que abarca de 10:00 a 11:00 de la mañana con un 22% de personas encuestadas, de 09:00 a 10:00 con el 21% y el resto, a partir de las 11:00, con apenas un 7%.

Entre los principales beneficios que destacaron los encuestados, destaca el incremento de la productividad, el aumento de la concentración, la prevención de enfermedades profesionales como el Burnot (acumulación de estrés y ansiedad) o el fomento de la creatividad.

En definitiva, café y trabajo deben ir de la mano.